DM199 La maldad es aburrida
DM199
La maldad es aburrida. El cinismo es estúpido. La desesperación es perezosa.
No perdamos el precioso tiempo de nuestras vidas con pesadillas sobre la muerte térmica del Cosmos si aún no sabemos si es un Universo termodinámico.
"Rudolf Steiner creía que el mal estaba formado por dos fuerzas opuestas de muchas maneras, aunque con cierta tendencia a aliarse. Una fuerza, asociada a Lucifer, representa la presunción, la arrogancia y la autocompasión, La otra, asociada a Ahrimán, es manipuladora, codiciosa y a la larga estéril. A Lucifer le debemos el arte y a Ahrimán la tecnología. Ambos han desempeñado un papel necesario y constructivo en diferentes etapas de la evolución de la conciencia, permitiendo que los seres humanos encontremos la senda del perfeccionamiento hacia el amor, la sabiduría y la libertad. Así, para Steiner, "la labor del mal es promover el progreso del hombre". Como hay dos fuerzas malignas, no sólo una, el bien no se ve en oposición al mal. Las fuerzas del bien, asociadas al Cristo, equilibran, redimen y curan las dos fuerzas malignas.", en en Beyond Therapy: The Impact of Eastern Religion on Psychological Theory and Practice (ed. G. Claxton)
"Rudolf Steiner vio al Cristo como la mediación humana entre el demoníaco Ahrimán y el satánico Lucifer. Ahrimán es la unidad empujada a la homogeneidad, la destrucción de la individualidad hacia la uniformidad. Es el espíritu que hay detrás de Stalin o de las pesadillas del Gran Hermano de Orwell. Lucifer es lo contrario, lo individual elevado a un egotismo cósmico donde no puede estar nadie más, ni siquiera Dios. El mal ahrimánico es el estado que aplasta toda diversidad. El mal luciférico es el orgullo desmesurado del científico. [...] El Cristo no es ni unidad ni homogeneidad, tampoco lo único, pero expresa el cruce de lo único y lo universal." William Irving Thompson, Imaginary Landscape: Making Worlds of Myth and Science
Pronoia. El antídoto para la paranoia. Rob Brezsny. RBA Editorial. Barcelona, 2006
N.B.1.-Sí, ayer tarde me puse postmoderna y me fui de librerías... >:P
N.B.2.- Sí, hoy Viernes Santo tocaba escribir sobre Parsifal, la ópera pacifista que puso en pie de guerra a los intelectuales de su época. Pero este año tampoco ha habido tiempo para eso.










