DM166 El Síndrome de El Hijate (SEH)
DM166
El Síndrome de [la Estación de ferrocarril de] El Hijate (SEFEH) o la versión rústica del Ya Te Tengo, Hijo de Perra (Y.T.T.H.D.P.), de Eric Berne. (cfrse. Berne, Eric "¿Qué dice usted después de decir hola?" y "Los juegos que jugamos".- Introducción al análisis transaccional )
Nota Previa: Prometí escribir nuevamente sobre los mileuristas, los enchufados de los que habla Corinne Maier, y del último ensayo de Espido Freire sobre el fenómeno.
Pero antes de abordar esas cuestiones, quisiera introducir antes un par de entradas sobre sobre psicología barata y sociología prêt-à-porter, no por mofa de ambas disciplinas, sino por mi humilde condición de intelectualilla frustrada al no alcanzar siquiera el mileurismo.
Para ello, permítanme retroceder en el tiempo y hablar de la ya desaparecida Estación de Ferrocarril de El Hijate, hoy reconvertida en zona de turismo rural.
Situada en la parcialmente desaparecida línea ferroviaria que unía Murcia con Almería y Granada, y ésta con Linares-Baeza, construida a finales del siglo XIX (¿1894?), fue el eje de comunicaciones de Andalucía Oriental con el Levante hasta que:
fueron calificados con el curioso nombre de "Líneas altamente deficitarias", por el gran estado de abandono que presentaban, debido a las escasas inversiones que se habían realizado en ellas durante los años precedentes.
Tras las negociaciones mantenidas entre las comunidades autónomas y RENFE, los tramos de la Región de Murcia continuaron en servicio, pero la Junta de Andalucía no mantuvo el tramo Almendricos - Baza - Guadix que fue cerrado al tráfico el 1 de Enero de 1985. Fuente: Aquí
(Hay quien asegura que esto se debió a una venganza política del gobierno centralista sevillano contra la el voto mayoritario negativo a una autonomía andaluza en esa zona, y de este modo dificultar los lazos culturales y sociales con las regiones levantinas; otros aseguran que fue una maniobra para incentivar el transporte por carretera e incluso quienes la achacan a la falta de recursos y de posibilidades de desarrollo y de rentabilidad de la zona.)
En cualquier caso, a principios del siglo XX, ver pasar el Frutero(*) a diario en la estación de El Hijate era el máximo exponente de los logros de la tecnología y el progreso de la sociedad que se podía disfrutar en el pequeño altiplano en el que se encontraba la estación [974,4 m] (Durante muchos años fuela situada a mayor altura sobre el nivel del mar de la península y buena parte de Europa). Dada la dureza del ascenso, era necesario emplear hasta tres locomotoras de carbón unidas para impulsar el convoy.
Por aquella época vivía por aquellos lares un tipo peculiar, ya entrado en años, que había dejado el negocio familiar en manos de sus hijos, y solía pasear a diario con su mejor traje por las proximidades de la estación a la hora que llegaba el Frutero, ayudado de un bastón.
Un día, aprovechando un despiste del anciano, uno de los pasajeros del vagón de tercera clase tomó su elegante sombrero, justo antes de que éste partiera.
Irritado, al día siguiente esperó este señor a que pasara el mismo tren, se detuviera en la estación y que uno de los viajeros, totalmente ajeno a lo ocurrido al día anterior, asomara la cabeza por la ventanilla. En ese momento, tomó su bastón y le asestó varios garrotazos.
(*) Frutero: Tren de mercancías "rápido" que llevaba un vagón de tercera clase con asientos de madera.
Circulaban varios al día. Sería un equivalente a un cercanías de ahora, salvando las distancias. La duración de la parada en algunas estaciones era desesperante. Los viajeros más pudientes podían suavizarla degustando la rica repostería del lugar. (Fuente: aquí)
(Escuchando mientras se escribía esta entrada: "Back To The Future III", OST - Alan Silvestri... Y supongo que Algernon aún conserva el autógrafo que gentilmente nos dedicó a ambos Christpoher Lloyd)










