DM158 Un mes sin AMOR
DM158
No, este post no es una sesuda reflexión acerca de la implosión de mi vida sentimental, aunque por el título podría haberlo sido.
Se trata de mis primeras impresiones acerca de mi nuevo trabajo. Por sorprendente que pueda parecerle a alguno de mis lectores habituales, tengo un nuevo empleo y además el mejor remunerado hasta la fecha, por lo que casi, casi, ya puedo decir que soy mileurista.
Ahora vienen las pegas: es temporal; la duración del contrato es de un único mes y me he tenido que desplazar a más de 200 km de donde residía habitualmente. Eso quiere decir que lo que gane a duras penas me va a llegar para cubrir gastos, pero puedo tomármelo como unas vacaciones cerca de la playa, sólo que en temporada baja y con bastantes tareas por realizar.
Es decir, es como pillar una borrachera para olvidar los malos rollos de tu vida, sólo que en este caso trabajas para olvidar y acumular experiencia. Además, no está socialmente tan mal visto como que alguien de mi edad practique con frecuencia el botellón.
Pero también tiene sus riesgos, como desplazarse mediante diversos servicios de transporte públicos realizando múltiples transbordos cuyos horarios rara vez se cumplen, buscar alojamiento y encontrarlo en según qué lugares...
En definitiva, una buena ocasión para recordar los oxidados conocimientos de teoría de grafos, probabilidad y programación lineal para evitar convertir el viaje en una interminable letanía de juramentos...
En cuanto al trabajo en sí, de momento estoy contenta. Me han recibido bien, el ambiente laboral es bueno y me han endosado toda la faena de Alicia Morente (*), que se está recuperando de un problema de salud y cuyo anagrama para referirse a ella siguiendo la costumbre de la institución de tomar la primera letra del nombre y las tres primeras del primer apellido es AMOR.
Se seguirá informando.
(*) El nombre ha sido deliberadamente modificado.










